Los intercambiadores tubulares están formados por dos tubos concéntricos en los que el intercambio térmico se produce en contracorriente entre el producto (que recorre el tubo interior) y el fluido refrigerante (que recorre el tubo exterior). Permiten una rápida disminución de la temperatura del producto y están particularmente indicados para el tratamiento de sustancias fluidas (mosto, vino…), sustancias densas y viscosas (despalillado, cremas…). El tratamiento y los materiales utilizados, exclusivamente acero inoxidable, garantizan un óptimo nivel de higiene del
producto.